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ENTREVISTA

Pasatono, raíz musical para el mundo

Fortino Torrentera

 En Oaxaca algunos géneros, muchos instrumentos e incontables obras de la inspiración tradicional que se han perdido en el tiempo y en el espacio. Cuando el desarrollo de la investigación etnomusicológica en la entidad parecía haber sucumbido surge la luz de tres comprometidos jóvenes, Patricia García, Edgar Serralde y Rubén Luengas.  
 
La inquieta triada caminaba por senderos distintos de la música, sin pensar que el sonido de la tierra los convocaría para redescubrir la extensa riqueza de sus propias raíces culturales.

Partiendo de la imagen del pasajuego –estadio prehipánico para el juego de pelota- donde se evoca la habilidad, talento e ingenio de los participantes para ofrendar con humildad y orgullo a las deidades su arte y convertir los trayectos de la bola o el ritmo del juego en el contexto de la recreación musical de nuestra historia, surgió el concepto de “Pasatono”.

Mientras Patricia, originaria de esta ciudad se especializaba en el violín, Rubén Luengas Pérez, originario de Tezoatlán de Segura y Luna desde muy pequeño vivió en la capital del país yendo del rock sobre las cuerdas de la guitarra eléctricas al encanto del contratiempo y el juego sonoro del arte musical indígena que lo llevó a encontrarse con su génesis mixteco.
Ambos, a partir de 1998 en que ya habían estudiado etnomusicología, empezaron a tocar pasos dobles, jarabes, sones, marchas, chilenas, minuetes, columbianas y corridos, sin imaginar que con la posterior llegada de Edgar, lograrían reconectar una truculenta y cortada historia de la música popular tradicional.

Luengas quien se ha definido como un producto de la migración; se caracteriza por su humildad en el proceso de creación musical en una disciplina donde nunca se empieza a aprender, para dar una nueva esperanza a la revaloración de nuestras raíces sonoras.

Si visión de la música tradicional y el futuro de esta, lo comparte Rubén luego de ofrecer una serie de conciertos con el grupo “Pasatono” en esta capital, antes de su participación en el Lincoln Center Festival -out the doors- “la Casita” en el mes de septiembre.


Fortino Torrentera: ¿Tu trabajo de investigación musical de donde parte, de tu interés académico o de tu compromiso como mixteco?

Rubén Luengas: Eso habla del sentido de pertenencia de nuestra cultura, de identidad. Antropológicamente estamos hablando que soy investigador-investigado, lo cual puede ser un problema pero también una virtud, porque sino de repente brincas de un lado al otro y hay que saberlo manejar porque te puedes perder en el universo. Llega uno entonces a preguntarse para qué se hace una investigación.

Como investigador sabemos te hay un fin académico y como mixteco lo estoy haciendo para no perder mi cultura colectivamente, para fortalecerla, por eso te digo que es como jugar con Dios y con el diablo, pero se puede


FT: Cómo notas el escenario instrumental tradicional en Oaxaca

RL: Cada vez se van simplificando más los instrumentos, se tiende más a lo electrónico, de la guitarra al sintetizador y cada vez es más usual que se vayan haciendo más chiquitos, esa es la triste realidad.


FT: Como investigador de la música y considerando que se han establecido en la Mixteca, donde por ejemplo está en extinción el salterio, ¿entonces “pasatono” busca también revalorar los instrumentos tradicionales con la laudería y el rescate musical para reincorporarlo en el repertorio y en las dotaciones comunitarias?

RL: Para hacer orquestas con salterio, es indispensable el bajo quinto, el bandolón, los cuales son instrumentos que ya se están perdiendo, por lo que es necesario rescatarlos para reunirlos y formar buenas orquestas típicas como las que se tuvieron en los dos siglos pasados.


FT: En cuanto a la incorporación de otros géneros que se combinan con la música tradicional, ¿cuál es tu opinión?

RL: Se me hace bueno, acabo de tener una experiencia extraordinaria con el grupo de jazz “Nunduva Yaa” de la Casa de la Cultura Oaxaqueña y su líder Onesimo me invitó a tocar el bajo quinto y mis ondas tradicionales para combinarlas con su jazz.

Este es un ejemplo bueno, pues busca reelaborar la música para otros públicos, pues no todos públicos digieren estos géneros tradicionales, pero si los reformulas con otros contemporáneos como el jazz, es más factible llegarles.
Además resalto esa parte creativa de los músicos, como el caso de este ensamble, cuya iniciativa me parece más que interesante.
 
FT: Recordando a Juan Luis Guerra con la Bachata y Carlos Vives con el Ballenato que lograron difundir ese géneros tradicionales de sus países a nivel mundial, ¿Ello se encuentra entre los planes de Pasatono, como el concierto que darán en Nueva York?

RL: Me parece válido, como artistas lo podemos hacer, se debe de hacer porque la cultura es dinámica, pero lo importante es no perder la esencia, porque cuando se pierde esta ya no estas haciendo renovación, sino inventos; por ello es importante la investigación porque tienes que hacer las cosas a fondo y teniendo los materiales, se puede mover hacia donde uno quiera sin perderse.

Respecto a Nueva York, vamos a presentarnos en el llamado Lincoln Center Festival -out the doors- “la Casita”, para participar en la serie de conciertos, espectáculos y estrenos fílmicos que se presentan a lo largo de tres semanas procedentes de 25 países.

Según la programación inicial de este festival, la presentación de Pasatono tendría lugar la noche del jueves 1 de septiembre en Parque Bandshell De Damrosch, donde se presentará el bloque MexicoNOW con música tradicional y la danza que incluye a grupos como Jarocho del hijo, Sonideros y la roca alternativa, Eugenia León, Conjunto Hueyepan, la Barranca y Los Chipis

Se trata un festival al aire libre presentando poetas, músicos celebrando las palabras: de ambas costas de los Estados Unidos, África, el Caribe, Sur y Centro América y México.


FT:¿Cuáles sería los sueños que Rubén como etnomusicólogo tiene?

RL: Pues hacer mucha música, muchos instrumentos, llenar otra vez a la Mixteca de bajos quintos, ese es mi sueño como lo fue la exposición que presentamos en la Casa de la Ciudad de Oaxaca, lo cual ya es una realidad y esperamos pronto llenar mi región de bajos quintos.


FT: Hablando de la exposición de laudería en la Casa de la Ciudad, ¿esas piezas forman parte de la investigación que han realizado?

RL: Efectivamente, parte de la investigación que hemos hecho en la música y en la laudería que hace “Pasatono”, tratándose de años de recopilación fotos, testimonios, clases con mis maestros, desde estar de aprendiz con ellos, sufrir las pobrezas, tristeza, conseguir madera y dinero para su realización.


FT: Cómo ves la necesidad de contar en Oaxaca con una Escuela Superior de Música, sobre todo considerando el potencial que existe en la comunidades.

RL: La verdad no sé que posibilidades haya, pues no trabajo para el gobierno ni se los panoramas de la iniciativa privada para su realización, pero sería magnifico contar con una.
Ahora en cuanto a la necesidad de tenerla, eso es indiscutible, pues tendrá un quorum en las comunidades para impulsar esa iniciativa, pero el asunto es preguntarse quien la hace o quien la debe hacer.